lunes, 11 de enero de 2010

Hace falta un milagro



Tres saques de esquina en los primeros cinco minutos a favor del Xerez, una buena disposición en campo y sensación de peligro real. Así comenzó un Xerez-Valencia que acabó con los azulinos desfondados a falta de media hora y a merced de los de Emery, que con el partido ganado no quisieron hacer sangre.

Y es que el Valencia no dejó pasar la oportunidad de ganar en el campo del colista y con su 1-3 se agarra fuerte a la tercera plaza de la clasificación y no pierde de vista a los dos primeros clasificados, el Barcelona y el Real Madrid, mientras que el Xerez se hunde un poco más en el fondo de la tabla.

La diferencia abismal entre los dos equipos es clara, pero los valencianistas quisieron dejarlo claro a las primeras de cambio. Sólo hicieron falta 10 minutos, los que tardaron en conectar Banega y Mata, que colocó el 1-0 tras una gran asistencia del argentino a lo Michael Laudrup y la colaboración de Casado, que rompió el fuera de juego.

La falta de experiencia de los jugadores xerecistas se dejó ver cinco minutos después, cuando Banega y Mata repitieron jugada, injustamente anulada por fuera de juego, ante la pasividad de la defensa xerecista.

Pero entonces, pese a que todo apuntaba a que sería al contrario, el Xerez se puso el traje de faena, y se tiró hacia adelante, con cinco minutos muy buenos en los que primero Francis, tras una buena jugada colectiva, y después Michel, de cabeza, pudieron conseguir un empate que firmó Carlos Calvo. Fue en el minuto 24, tras una contra de libro facilitada por una caída de Joaquín, perfectamente llevada por Abel y Momo, que asistió al jugador madrileño.

Pero todo fue un espejismo, pues los del vasco Unai Emery únicamente tuvieron que empujar un poquito para, tras la indecisión producida por el empate, volver a dar un nuevo golpe sobre la mesa. Para ello, el Valencia necesitó sólo a Villa y Silva, que montaron un ataque perfecto, que el canario finalizó enviando el balón lejos de Renan (1-2).

Antes de coger el camino de vestuarios, el Xerez pudo empatar en el minuto 41, pero Míchel falló solo en el segundo palo. Justo antes del final, Miguel tuvo que sustituir al lesionado Mathieu.

El Valencia se retiró al descanso otra vez en ventaja. Pese a ello, la presencia de Michel, que cuajó un excelente partido tras su inactividad y aportó remate arriba, parecía dar aún esperanzas a la grada. De hecho, el segundo tiempo comenzó con dos oportunidades consecutivas para Míchel, una de las cuales salió rozando el poste izquierdo de la meta de César, pero posteriormente el Xerez a penas volvió a crear peligro al quedarse sin creador de juego en el centro del campo con la sustitución de Abel y la entrada de Antoñito. Además, las luces acabaron apagándose en el minuto 68, cuando Marchena se vistió de crack para poner el 1-3 en el marcador, ante la pasividad del sistema defensivo azulino.

Se presentó el Valencia como el mejor visitante de la Liga ante un Xerez que en su casa sólo había ganado un partido, ante el Villarreal, y empatado dos, además de una dificultad enorme para marcar, por lo que los pronósticos era claramente para el equipo de Emery.

Lo positivo del encuentro hay que encontrarlo en que el conjunto local, después de redoblar los esfuerzos, le jugó por momentos de tú a tú al Valencia. Eso sí, esto fue durante los primeros cuarenta y cinco minutos, pues e nla segunda mitad el equipo de Ziganda acabó roto -Francis se marchó lesionado, Michel aguantó por la falta de cambios y el equipo acabó desfondado-.

Así sólo se puede ser colista destacado. Más que fichajes hace falta un milagro.



Fuente: Andalucía Información.

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